No es un libro de fotografía al uso sino cómo la inmumerables fotografías existentes nos ha hecho cambiar nuestra visión de ver el mundo y cómo dependemos de ellas para cambiar la noción de realidad y buscar nuevas maneras de entender esa realidad. La fotografía tiene la capacidad de transformar todos sus temas en obras de arte y Susan Sontang muestra las diferencias entre el arte pictórico y el arte fotografía. El libro contiene pues seis capítulos que no son más que ensayos filosóficos sobre el arte fotográfico. Sontag señala que la fotografía no es un reflejo directo de la realidad, sino una forma de intervención y manipulación desde su concepción, alterando la realidad para presentarla de una manera particular, e  incluso, critica el uso de la fotografía como un medio para confirmar la realidad y dilatar la experiencia, relacionándolo con el consumismo y la adicción a las imágenes.